FAMILIAS Y SOCIEDAD EN PLENO CAMBIO

19.02.2021

Con el correr de los tiempos, se han producido cambios en la manera de pensar de nuestra humanidad. Las estructuras sociales se han complejizado, instaurando nuevas miradas y nuevos armados de las familias, que desafían el modelo tradicional de las mismas y que han generado nuevos tipos de relaciones jurídicas en torno a ellas.


El reconocimiento del derecho materno con el ejercicio de la patria potestad compartida, el reconocimiento de los derechos hereditarios de la concubina; el derecho reconocido a los hijos extramatrimoniales a ser considerados como hijos legítimos, y la regulación de los deberes y derechos de los cónyuges desde posiciones igualitarias, han significado la instauración de un nuevo ordenamiento legal sobre la familia. De lo anterior se desprende que, la familia como estructura básica de la organización social ha experimentado importantes cambios en su legalidad, en su estructura y en su significación social. 

Esta cantidad de situaciones novedosas han cambiado el contexto de las personas mayores, generando nuevas demandas a los mismos, pues deben ajustar sus creencias, pautas y modos de desarrollarse en la trama familiar. En este momento las y los adultos mayores se ven obligados a elaborar las modificaciones en los roles, las funciones y los vínculos familiares que son producidas por las condiciones económicas, políticas y socioculturales en las que viven. La familia, ámbito del orden social y, a la vez, experiencia íntima que otorga sentido e identidad, se ha convertido en el espacio de crisis, revisión y aprendizaje de nuevas formas de actuar del ser mayor, en lo que respecta al rol de padres, madres, abuelas y abuelos.

Hoy en día nuestro desafío como sociedad, es incluir a la vejez dentro de la participación diaria en nuestras vidas. En cuanto al Estado, es necesario continuar generando y perfeccionando políticas públicas que permitan a los y las adultas mayores sentirse parte útil de nuestra sociedad, garantizando su acceso a la salud y a las necesidades básicas de vida. Asimismo, la feminización de la vejez, como hecho concreto, nos llama a orientar las acciones para que abarquen las necesidades femeninas particulares de este grupo etario, a partir de la perspectiva de género y en promoción de los Derechos Humanos.

Bibliografía

- Ministerio de Salud (2014). Boletín del Programa Nacional de Envejecimiento Activo y Salud para Adultos Mayores N° 9. Argentina. Recuperado de: https://www.msal.gob.ar/ent/images/stories/programas/pdf/2014-10_boletin-proneas-n9.pdf

- Martínez, Héctor David; Mitchell, María Elena; Aguirre, Cristina Graciela (2013). Salud del Adulto Mayor - Gerontología y Geriatría. Manual de Medicina Preventiva y Social 1 (unidad Nº 5). Recuperado de: https://preventivaysocial.webs.fcm.unc.edu.ar/files/2014/04/Unidad-5-Salud-Adulto-Mayor-V-2013.pdf

- Organización de los Estados Americanos (2015). Convención Interamericana sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Washington D.C., Estados Unidos. Recuperado de: https://www.oas.org/es/sla/ddi/tratados_multilaterales_interamericanos_A-70_derechos_humanos_personas_mayores.asp

- Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (s.f.). Adultos Mayores. Secretaría de Derechos Humanos. Argentina. Recuperado de: https://www.jus.gob.ar/derechoshumanos/areas-tematicas/adultos-mayores.aspx